"LA NECESIDAD DE SABER INGLÉS EN MÉDICOS Y ENFERMEROS"
“La necesidad de dominar el inglés en la
actualidad es una cuestión indudable en un mundo donde las relaciones
internacionales son cada vez de mayor importancia y donde la lengua de
comunicación por excelencia es la inglesa. La creciente importancia del
conocimiento de esta lengua ha repercutido en todos los países no-anglosajones
incluido España, donde afecta más o menos directamente a los diversos campos y
profesiones”.
La
expansión del inglés.
La primacía ostentada
actualmente por la lengua inglesa, en el mundo de las relaciones
internacionales, es una realidad que pocos se cuestionan ya. El inglés se ha
convertido en el vehículo de comunicación por excelencia a todos los niveles:
política, economía, comercio, turismo, ciencia y tecnología, etc. Es decir, se
ha transformado en lo que podríamos denominar una “lingua franca”, papel que,
no muchos siglos atrás, desempeñaría el Latín –y en menor medida el Griego- en
el mundo occidental.
La Lengua Inglesa ha
sufrido una enorme expansión si comparamos su posición, por ejemplo, en la
época de Shakespeare cuando era la lengua nativa de tan sólo unos pocos
millones de habitantes, con su posición en la actualidad donde se estima que
aproximadamente unos 300 millones de personas la tienen como lengua materna y
una cifra similar de habitantes la utilizan como segunda lengua.
La expansión del Inglés
no comenzaría hasta el siglo XVI con los primeros exploradores y, aunque las
conquistas geográficas de Gran Bretaña no se inician hasta el siglo XVII –mucho
más tarde que las españolas y portuguesas-, lo cierto es que las
características especiales de ésta consiguieron para Inglaterra un vasto y
estratégico imperio.
Hay que tener en cuenta
que gracias a dichas conquistas el dominio británico se extendió a más de la
cuarta parte del mundo (Norteamérica, Canadá, India, África del Sur, Oceanía,
etc.) convirtiéndose la lengua inglesa en si no la más hablada –posición
ocupada por el Chino-, sí en la más extendida geográficamente, razón por la
cual se comentaba que el sol nunca se ponía en el imperio británico.
No obstante, esto por
sí solo no sirve para explicar la gran importancia del Inglés en la actualidad.
Otra importantísima razón que ha contribuido enormemente es la superioridad
tecnológica y científica de los Estados Unidos y Gran Bretaña en el siglo XX. Como
todos sabemos, el siglo XX trajo consigo avances en la ciencia y tecnología inimaginables
para la mayoría: el automóvil, el avión, la radio, la televisión, el radar, los
ordenadores, los cohetes, los misiles, la bomba atómica y la bomba-H.
Inicialmente, dichos
productos se fabricaban en los Estados Unidos y Gran Bretaña, y eran exportados
a otros países. Sin embargo, conforme se fueron desarrollando estos últimos,
fueron montando sus propias industrias e “importando” técnicos y científicos de
países anglo-parlantes, contribuyendo de este modo al fortalecimiento y
expansión del Inglés a través del comercio, la ciencia y la tecnología.
Tanto es así que,
actualmente, cualquier profesional que quiera estar al día necesita
irremediablemente saber Inglés para estar informado de los rápidos avances que
están teniendo lugar en su área de conocimiento, realidad que afecta de lleno
al profesional del área de la Salud.
Por las razones
mencionadas anteriormente, el aprendizaje del Inglés se ha convertido en una
necesidad cada vez más apremiante. Y, “ante esta necesidad, no es extraño que
la mayoría de gobiernos hayan decidido incluir la Lengua Inglesa dentro de los
programas educativos de sus respectivos países”, llegando incluso a desplazar
otras lenguas como el Francés, por ejemplo.
Evidentemente, todo
este despliegue no es producto de la casualidad, sino una clara muestra de la
innegable importancia del Inglés.
NECESIDAD
DEL INGLÉS PARA LOS PROFESIONALES DE LA SALUD
Ahora bien, ¿por qué o para qué
necesita un profesional del área de la Salud el Inglés?. Las razones las
podríamos encuadrar en cuatro apartados:
1. La Investigación.
2. El manejo de manuales de instrucciones de
aparatos e instrumentos que se encuentran en los hospitales, ambulatorios, u
otros Centros de Salud.
3. El manejo de ordenadores y programas
informáticos.
4. La interacción con el paciente
extranjero y/o familiares o amigos de éste.
Quizá la necesidad del
Inglés para acceder a todo tipo de material bibliográfico, de cara a realizar
una investigación, es la primera necesidad que se nos viene a todos a la mente.
Y no es de extrañar, puesto que la gran mayoría de las publicaciones del área
de la Medicina y la Enfermería, se hacen en esta lengua.
Para podernos hacer una
idea de hasta qué punto es así nada mejor que conocer datos objetivos como los
que se encuentran en la tabla adjunta (Tabla 1). Dichos datos proceden de un
estudio que se llevó a cabo para averiguar el número de publicaciones por
idioma realizadas en los años 80, utilizando como fuente de datos el “Index
Medicus”. Las cifras, como se puede apreciar, hablan por sí solas.
TABLA 1
|
IDIOMA
|
NÚMERO DE
PUBLICACIONES PERIÓDICAS Y NO PERIÓDICAS
|
PORCENTAJES
|
|
INGLÉS
|
189.616
|
72,2%
|
|
RUSO
|
16.153
|
6,2%
|
|
ALEMÁN
|
15.263
|
5,8%
|
|
FRANCÉS
|
10.697
|
4,1%
|
|
JAPONÉS
|
7.308
|
2,8%
|
|
ITALIANO
|
4.944
|
1,9%
|
|
ESPAÑOL
|
3.241
|
1,2%
|
|
TOTAL
|
262.262
|
94,0%
|
Hasta ahora sólo hemos
tratado el punto del acceso a la bibliografía de interés, pero hay otros puntos
a considerar:
a) En primer lugar, el investigador, muy
posiblemente, tendrá que encargar los libros, artículos u otros materiales de
interés (como ciertos programas informáticos estadísticos, etc) en Inglés, bien
sea por correspondencia, fax o teléfono, ya que estos sistemas suelen ser
bastante más rápidos que los pedidos a librerías (especialmente si dichos
materiales tienen que ser importados).
b) En segundo lugar, si el profesional
quiere publicar los resultados de su investigación, tendrá que confeccionar dos
abstractos o resúmenes, uno en Español y otro en Inglés, aún tratándose sólo de
una revista nacional de mediana calidad. Pero si lo que quiere es publicar en
una revista de prestigio para que sus trabajos tengan una proyección
internacional, tanto la recensión como el artículo completo deberán redactarse
en Inglés.
c) Por otra parte, si el investigador o
cualquier profesional que quiera estar al día, decide acudir a Congresos
importantes, percibirá inmediatamente que las mejores y más interesantes
conferencias o ponencias se realizan normalmente en Inglés, aunque ésta no sea
la lengua nativa del conferenciante o ponente en cuestión. Y, aún en el caso de
que haya traducción simultánea, la persona que sepa Inglés tendrá la ventaja de
poder entender el mensaje directamente, sin riesgo de pérdida de información o
errores por causa ajena.
d) Además, lo más interesante no suele ser
la conferencia en sí, sino el contacto con investigadores o profesionales de
otros países en los descansos, debates, mesas redondas e incluso después del
congreso. Esta interacción se mantendrá, en la mayoría de los casos, en Inglés
por ser ésta la lengua que con mayor probabilidad conozcan.
e) Y, por supuesto, si dicho investigador
quiere realizar una ponencia o conferencia, también le convendrá hacerlo en
Inglés para que tenga mayor difusión, si es que existe esta opción.
En cuanto al segundo
apartado –el manejo de manuales de instrucciones de aparatos e instrumentos-
tenemos que tener en cuenta que, dado el rápido avance de la tecnología en
todos los campos incluido el de la Medicina, llegan constantemente a los
hospitales, clínicas, ambulatorios y otros Centros de Salud, nuevos equipos,
aparatos e instrumentos cuyas instrucciones –ya sea de montaje, uso
funcionamiento, mantenimiento y limpieza- suelen venir en Inglés mayormente, o
en Inglés y Alemán. Y, a pesar de que en algunos Centros u hospitales existen
equipos de traductores, éstos suelen encontrarse desbordados por el trabajo,
produciéndose una demora considerable en la utilización de los nuevos equipos.
Asimismo, también hay que tener en cuenta que no es posible la presencia de
estos expertos siempre que nos surja una duda o un apuro como, por ejemplo, en
una guardia.
El conocimiento del
Inglés en estos casos, podría ser muy útil y rentable, contando además con la
satisfacción que produce la autonomía para realizar el trabajo propio de cada
uno, al no tener que depender de otros.
Por otra parte,
prácticamente todos los Centros del tipo que sea disponen de ordenadores para
facilitar el trabajo, y cualquier persona acostumbrada a manejarlos sabe que,
aunque muchos de los programas informáticos están ya traducidos al Español, es
frecuente encontrarse en situaciones donde es necesario saber Inglés para poder
comprender el lenguaje interactivo del ordenador, como el sistema operativo.
Y, finalmente, nos
queda por considerar la interacción con pacientes extranjeros. No podemos
olvidar que España es un país turístico donde acuden miles de visitantes de las
más diversas zonas geográficas y cuyo vehículo de comunicación suele ser el
Inglés, incluso en el caso de aquellos procedentes de países no-anglosajones.
Es posible que, en
algún momento, estos turistas requieran algún tipo de atención médica o de
enfermería como por ejemplo en caso de accidente o de enfermedad. Y por tanto,
vemos que, mientras en unas zonas el conocimiento del Inglés puede parecer más
o menos necesario, en otras resulta imprescindible. Pero, si tenemos en cuenta
que no podemos saber con total certeza lo que el futuro nos puede deparar, es
decir, si nos tocará atender a un paciente extranjero o si nos tocará hacer
alguna sustitución o tendremos nuestra futura plaza en alguna zona turística,
quizá sería necesario que todo médico o enfermero/a tuviese, por lo menos, unos
conocimientos mínimos de Inglés que le permitieran comunicarse con el paciente
y/o con sus familiares o amigos en ciertas condiciones de garantía. Esto puede
incluir no sólo la interacción directa con ellos por vía oral, sino el poder o
tener que comunicarse con médico de cabecera o especialista del paciente en
casos extremos como el de una enfermedad grave, o tratamientos especiales a los
que el paciente pueda estar sometido, etc; interacción que podría mantenerse
por correspondencia o teléfono.
Por todas las razones
expuestas anteriormente, podríamos afirmar que el conocimiento del Inglés para
cualquier profesional en el área de la Salud, constituye no un lujo sino una
necesidad evidente.
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