En su
publicación “La competencia comunicativa y su relación con la enseñanza del
idioma inglés en las Ciencias Biomédicas” Concepción y Díaz (2006) mencionan:
“En los años
posteriores a la Segunda Guerra Mundial ha sido el interés por las lenguas extranjeras.
El aumento acelerado de la migración económica, los avances tecnológicos en las
comunicaciones y el alcance que han logrado los medios de comunicación masiva,
hacen que hoy sea una norma, más que una excepción, que las personas sean
capaces de hablar uno o más idiomas además del adquirido al nacer.”
Dentro de los
idiomas más estudiados en el mundo contemporáneo, está el inglés valorándose,
entre los parámetros fundamentales para medir la importancia de un idioma, los
siguientes factores: el número de habitantes nativos que tiene, en qué medida
está geográficamente extendido, su importancia como vehículo de comunicación y
la influencia económica y política de quienes lo hablan.
Figura 1: Países
con mayor densidad poblacional
Figura 2: Países
en los cuales el inglés es la primera (azul) o segunda (celeste) lengua
oficial.
Figura 3:
Población (millones de personas) que hablan inglés como lengua primera,
segunda, arterial, maternal, etc.
Figura 4: Porcentaje de personas que
hablan inglés en relación al total de habitantes por país.
En el siguiente
link se desglosa por país la cantidad de personas que hablan inglés:
“El inglés es el
lenguaje fundamental de libros, periódicos, aeropuertos y control del tráfico
aéreo, negocios internacionales, conferencias académicas, ciencia, tecnología,
diplomacia, deportes, competencias internacionales, música popular y
propaganda. Alrededor de dos tercios de científicos del mundo leen en inglés; y
al menos tres cuartos de la información electrónica almacenada están en este idioma.”(Edmundson,
W. 2003: 14)
Cualquiera de
estos criterios hace al inglés prominente. La relevancia y extensión del idioma
inglés tiene mucho que ver con la expansión imperialista y el dominio colonial
y neocolonial, por parte de las grandes potencias de habla inglesa. Esto
explica que sea en la enseñanza de idioma inglés, como segundo idioma o como
lengua extranjera, donde se han producido los mayores adelantos y una
proliferación de métodos, enfoques y técnicas de enseñanza y aprendizaje.
La correcta formación de todo profesional debe
incluir el entrenamiento en la lengua inglesa, a través de cursos de pre y
postgrados, debe desarrollar cada vez más la capacidad de pensar, razonar y
actuar creadoramente, ampliar el uso de los métodos activos de la enseñanza
para las habilidades prácticas y la solidez de los conocimientos de los
egresados,
conocimientos que en la era moderna se plasman en publicaciones científicas de
las cuales más del 90% de aquellas con mayor índice de impacto, por la calidad
y contingencia de los resultados obtenidos o los temas tratados, están
publicadas en inglés y, de no ser así, el resumen de cada una de ellas y el
título debe estar traducido a esta lengua para mejorar la capacidad de ser
citada por otros autores.
A través del
trabajo con contenidos médicos en inglés, los alumnos de las especialidades de
medicina, enfermería y estomatología comienzan a utilizar el inglés médico o
inglés para propósitos específicos; en actividades relacionadas con la
educación en el trabajo tales como: pases de visita, discusiones diagnósticas,
conferencias médicas, entrevistas a pacientes, reportes de casos, paneles y
mesas redondas. Entre otras podemos relacionar las búsquedas bibliográficas y
la consulta bibliográfica especializada.
Toda esta
preparación, abre las puertas al intercambio del personal médico y de las
ciencias biológicas en países de habla inglesa, a través de misiones,
colaboraciones y congresos médicos esencialmente.
En la actualidad
la didáctica del habla, ha ocupado un lugar importante en el desarrollo de la
enseñanza de la lengua. Esta didáctica está concentrada en el problema de la
comunicación, es decir, en lograr que nuestros estudiantes sean capaces de
comprender y comunicarse de forma coherente, en dependencia de las necesidades
comunicativas que se les presenten ante diferentes situaciones, en que habrán
de intercambiar.
Con relación a
la competencia comunicativa en la enseñanza del idioma inglés en las Ciencias
Biomédicas ya se ha definido la misma por el autor de esta revisión como el
desempeño comunicativo de los estudiantes al integrar las cuatro habilidades
del lenguaje: escuchar, hablar, leer y escribir. (Concepción, J.A. 2005: 36)
Comprender el
inglés hablado a velocidad moderada auxiliándose de su conocimiento previo, del
contexto y de la información visual, y requiriendo de frecuentes repeticiones y
aclaraciones que sean posibles en situaciones en que se manifiesten las
funciones y formas estudiadas. Comunicarse oralmente en inglés empleando
expresiones básicas y recursos conversacionales en las funciones comunicativas
estudiadas, con suficiente corrección, aunque pueden ocurrir frecuentes
interrupciones y el empleo de formas no apropiadas para la situación o los
interlocutores. Apropiarse de la mayor parte de la información escrita a la que
accedan en inglés de forma global, detallada o inferida, según se requiera, con
incipientes estrategias para compensar las limitaciones lexicales y
gramaticales propias de este nivel, en las funciones comunicativas y en sus formas
estudiadas. Expresarse por escrito en inglés de forma suficientemente coherente
e inteligible, siguiendo un proceso de aproximaciones sucesivas a una
corrección y extensión-todavía limitadas-según los géneros que contengan las
funciones comunicativas estudiadas.
“Para que la
escuela sea un medio facilitador de la comunicación y para que pueda contribuir
realmente a la competencia comunicativa es necesario que, desde los primeros
grados, desarrolle en el niño una actitud diferente ante el idioma, caracterizada
por la conciencia de para qué le sirve y cómo hacer un uso eficiente de él, en
cualquier situación comunicativa en la que se encuentre.”(Romeu, A.1994: 2)
Específicamente
la enseñanza de lenguas debe instaurar definitivamente el análisis de la
competencia comunicativa, de los futuros egresados, vista como el desempeño
comunicativo de los estudiantes al integrar las cuatro habilidades del
lenguaje: hablar, escuchar, leer y escribir.




